lunes, 17 de febrero de 2014

UNA REFLEXIÓN, Y EL FINAL


OBSTÁCULOS QUE IMPIDEN LA MANIFESTACIÓN DEL PODER DE DIOS    58-59
EL PECADO EXPUESTO Y CONFESADO  
 
58.1-14 Es un llamado al pueblo de Dios para que reconozca su pecado y rebelión.
59.1-13 Muestra que hay quienes han recibido y puedan ejercer el don divino del arrepentimiento, del que habla 57.18b-19
 
Una crítica de la religión   58.1-14 (cf. 1.10-20)
La vanidad de la religión externa                             58.1-7
 
  1. La palabra reveladora de Dios
  2. Viene a unas personas que son muy religiosas
  3. Pero que no hallan satisfacción alguna en su religión
De alguna manera, Dios no les responde. Sin embargo, dicho en pocas palabras, la religión que se revela aquí descansa más en principios cananeos que levíticos.
La esencia de la religión cananea era presionar a los dioses para que realizasen sus funciones.
V.3
  1. Actúan como agente que hubiese hecho justicia (2c)
Pero el motivo es el de presionar al Señor para que responda, y de aquí se desprende la angustia (3) de que tanta esforzada “piedad” ¡no haya traído la atención divina!
  1. La esencia de religión levítica es la respuesta.
No hacer cosas para influenciar al Señor, sino hacerlas para obedecerle; no por obras que buscan recompensa, sino una fe que actúa en obediencia.
 
Por este motivo, Isaías contrapone:
  • El ayuno desesperado de vs. 2-3
  • Con la obediencia del día de reposo de los vs. 13-14
En todos los sentidos, el Sabbath nos lleva al meollo de la cuestión
Es una prueba genuina de la religión del “corazón”, apartar todo un día para Dios y hacerlo con alegría.
 
El día de reposo:
  • Es un llamamiento a consagrar la agenda de la vida a dios, adaptando un estilo de vida durante seis días que permita que el séptimo sea un día aparte
  • Pero en este caso, está dominado por la palabra “delicia”, 13c, 14ª
El corazón está tan cautivado por Dios, que el día reservado es una delicia.
Este es el símbolo de una vida y corazón dedicados enteramente al Señor.
 
Como reglamento externo y legalista, el sábado no significaba nada, pero si el israelita se deleitaba en dejar sus propias cosas un día de cada siete para buscar al Señor y adorarle, llegaba a ser una de las manifestaciones más claras de la actitud del hombre fiel que agradaba a Dios.
 
 
 
Acusado, culpable, penitente, indefenso  59.1-13
 
Más obstáculos a la bendición                                  59.1-8
Estos dos caps. Adelantaban la contestación a la pregunta de Israel:
“¿Por qué no nos salva el Señor, a pesar de nuestro celo religioso?”
Cap. 58 señaló la vanidad de la religión externa.
Cap. 59 analiza en detalle el estado moral de la nación (v.2)
 
Propósito: Sacar a la luz la rebelión y el pecado, v 1 (ver 58.1-4)
El pueblo ayunaba, pero no conseguía atraer la atención de Dios, ni conseguían que Él les escuchase.
El problema:
  • no es que el Señor escuche, pero no puede actuar (59.1ª)
  • no que no pudiera oírles (1b)
  • sino que el pecado había levantado una barrera entre ellos y Dios (2 y ss)
 
 
El cap. 59.1-13 elabora y aplica el cap. 58
  • La acusación 1-4
  • La descripción 5-8
  • La confesión 9-13
 
 
  • Una confesión detallada                                             59.9-15
V.9 “ellos” – los pecadores
V.12-13 “nosotros” -  los arrepentidos
La verdadera confesión no consiste en frases vagas, tras las cuales se pone a salvo el amor propio, sino en el claro reconocimiento de los pecados concretos que hemos cometido. Sin esta sinceridad, carece de eficacia (1 Jn. 1.9)
 
  • La intervención de Yahvé                                           59.15b-21
La culminación de siempre:
La intervención del Señor, cuyo “brazo” no se ha cortado, sólo puede salvar
Desde luego, Dios intervino maravillosamente en los asuntos de Israel y de los hombres por medio de la encarnación del Hijo, que juntamente con la Cruz y la Resurrección, constituye la base firme que sustenta toda otra intervención
Aquí se trata de la “segunda venida”, con la manifestación del poder del Señor.
Notamos tres resultados:
    • Destrucción de los enemigos                                   59.18
    • Manifestación universal de la gloria de Dios      59.19
    • La redención de Israel                                                 59.20
 
 
 
 
ISAÍAS 60-66                       “EL FINAL”
  • Estos capítulos describen el glorioso reino que Jesucristo establecerá cuando vuelva a la tierra a reinar.
La palabra “gloria”, en sus diversas formas, se halla veinticuatro veces en estos caps.
 
  • Sin duda no había ninguna gloria en Israel ni en Judá cuando terminó el cautiverio babilónico y el debilitado remanente volvió a su tierra
Qué desalentador debe haber sido regresar a una tierra castigada por la guerra, a la ciudad con las murallas destrozadas y las puertas quemadas por el fuego, y a un templo dejado en ruinas.
 
  • Pero Isaías mira a través del tiempo y ve una “ciudad santa” gloriosa:
  • Con un templo glorioso (60.7 y 64.11)
  • Murallas y puertas reconstruidas (60.10-11)
  • Israel era burla de las naciones gentiles, pero sería el centro de la tierra, el mismo trono de Dios; y los gentiles vendrían a Jerusalén y adorarían al verdadero Dios (60.3, 5,11, 16; 61.6, 9; 62.2; 66.12, 19)
 
  • Estas promesas de la gloria futura de la nación serían un gran estímulo para los judíos al regresar a su tierra después del cautiverio.
 
Notamos en estos caps. cuatro cuadros maravillosos de la nación restaurada.
 
  1. UN GLORIOSO AMANECER. CAP. 60
    1. Nace el nuevo día, 1-9
Qué sombrío era todo para los judíos en los días de Isaías y cuánto más oscuro será durante la tribulación, cuando la nación sufra bajo las manos del anticristo y las naciones gentiles.
 
Pero la oscuridad acabará con el regreso de Cristo. (Zac.12.10 Ap. 1.7)
En ese día Israel participará de la gloria de Cristo cuando Él reine sobre el trono de David, y la Iglesia reine con Él en su reino.
 
Isaías ve a las naciones gentiles viendo a Jerusalén en paz, no en guerra, y a Israel participando de la riqueza de las naciones (v. 3-9).
Hoy las naciones están contra Jerusalén; ha sido el centro de oposición mundial. Pero en el día que Cristo restaure la gloria a Israel, los gentiles se postrarán en paz.
 
    1. Las bendiciones abundan, 10-22
La nación se reconstruirá y las puertas nunca se cerrarán por el peligro.
El reino milenial (mil años Ap. 20.4-5) será un tiempo de paz y prosperidad para todo el mundo.
Será “un nuevo día” para la humanidad cuando el Sol de Justicia, Jesucristo, vuelva (Mal. 4.1-3).
Estas promesas se cumplirán literalmente en Israel cuando Jesús vuelva. Como creyentes neotestamentarios esperamos “la estrella resplandeciente de la mañana” (Ap. 22.16 que precede a la aurora; porque Cristo vendrá en el aire a buscar a su Iglesia y nos llevará antes de que sus juicios caigan sobre el mundo.
 
 
  1. UNA BODA GOZOSA                             61-62
    Cristo leyó en la sinagoga de Nazaret, Isaías 61.1-2 (Lc. 4.16-21), y se aplicó a sí mismo las palabras. Vino para satisfacer las necesidades espirituales del pueblo y a “proclamar el año agradable del Señor”. Allí se detuvo en su lectura, porque “el día de venganza” no vendrá sino en la tribulación (ver 63.1-4)
    Hoy vivimos en el “año de la buena voluntad”, el día de la gracia. Por supuesto, Isaías habla aquí del ministerio del Señor a Israel, cuando vuelva para convertir su “funeral” en “boda” gozosa.
     
    61.10 describe a la nación regocijándose como lo hacen la novia y el novio.
    Israel se “casó” con El Señor en el monte Sinaí, cuando Él les dio la ley. Pero la nación fue infiel y se fue tras los dioses de otras naciones. Debido a su “adulterio espiritual” la nación fue enviada al cautiverio, pero incluso no la curó de sus pecados. Hoy Israel es una “esposa desamparada”, pero cuando Cristo vuelva y la nación sea limpiada, de nuevo “se casará” con el Señor.
     
    Isaías 62.4 promete que no será “desamparada” o “desolada”; más bien será llamada “mi deleite está en ella” y “desposada”. El vs. 5 describe al Señor regocijándose por su esposa restaurada.
    No confundir esto con la Iglesia, la Novia de Cristo (2 Cor.11.1-2)
     
  2. UNA VICTORIA JUSTA                          63-64
    En 63.1-6 tenemos a Cristo como el Vencedor salpicado de sangre, regresando de su victoria sobre las naciones en la batalla del Armagedón (Ap. 19.11-21).
    Su victoria se ilustra como un labrador que exprime el jugo en el lagar
¿Por qué Cristo derrotará a las naciones que tratan de destruir a Israel? Por su gracia y su fidelidad. (Vs.7-9).
 
Cuando Isaías consideró la bondad de Dios hacia Israel, a pesar de su rebelión, tuvo que clamar en oración por la limpieza de la nación (63.15-64.12).
Cuánto anhelaba ver a Dios obrar poderosamente como lo hizo en el pasado. El templo estaba profanado y la nación lo poseyó tan solo durante unos pocos años (63.18). Isaías destaca sus pecados:
      • Impureza                   64.5-6
      • Despreocupación   64.7
      • Obstinación              64.8
 
 
 
Cuando Jesús entró en Jerusalén, entró en paz sobre un asno.
Cuando venga a la tierra por segunda vez, cabalgará en majestad en un caballo blanco. Y las naciones sabrán que el Príncipe de Paz también es Señor Victorioso, juzgando el pecado y librando a su pueblo.
 
  1. UN NACIMIENTO MARAVILLOSO                    65-66
    Dios describe lo que su voluntad hará cuando el reino se establezca en la tierra.
    Le recuerda a la nación sus pecados (65.1-7) y le reprende anunciando su salvación a los gentiles (Ro. 10.19-21).
    El AT prometía salvación a los gentiles, pero no revelaba que los creyentes judíos y gentiles serían hechos un solo cuerpo, la Iglesia.
     
    La nación merecía destrucción, pero Dios la preservaría (65.8).
    Su remanente fiel heredaría la tierra, pero los incrédulos serían cortados (64.9-17).
    Isaías 65.18-25 describe las bendiciones del Reino cuando Jerusalén es el centro de la tierra.
      • Había una larga vida (65.20); la muerte no se destruirá sino hasta después de la edad del Reino, cuando Satanás es finalmente juzgado (Ap. 20.7-14; 1 Co. 15.26)
      • La gente trabajará en sus labores en paz y felicidad, y verán sus labores cumplidas.
      • La naturaleza estará en paz (65.25; Ro. 8.18-24).
         
Qué glorioso será ese día.
En 66.7-9 tenemos el nacimiento milagroso de una nueva nación.
Israel “político” nació el 14-5-1948, pero es una nación en incredulidad.
El Israel “justo” nacerá cuando Jesús regrese y le vean y confíen en Él.
El periodo de la tribulación será el “tiempo de angustia para Jacob” (Jer. 30.7), cuando la nación “estará de parto” por el dolor.
Será un tiempo cuando Dios purgará a Israel y un remanente creyente será librado para establecer el Reino.
 
Al Israel actual le llevó años de “parto” político para llegar a ser una nación, pero la nación restaurada nacerá n un solo día, cuando vean a Cristo. El nacimiento se anuncia en 66.7-9; el gozo del nacimiento en 66.10. Pero en lugar del “bebé” que se nutre de otros, Israel proveerá bendiciones a las otras naciones (66.11-12). Y Jehová Dios será la “madre” de la nueva nación (66.13) y dará gozo y bendición a toda la tierra.
 
Nota final, 66.7 antes del “parto” de la tribulación, la nación dará a luz un hijo (Cristo 1º venida) (ver Ap. 12.1-6.)
Hay entonces, dos nacimientos aquí:
  • El nacimiento de Cristo, el Hombre-Niño (66.7)
  • Y el nacimiento de la nación restaurada después de la tribulación (vs.8-9)
 
 
Hemos de tener presente el orden de los acontecimientos:
  1. El Arrebatamiento de la Iglesia (1Ts.4.13-18)
  2. El levantamiento del anticristo ( 2Ts. 2)
  3. La ruptura del pacto de siete años del anticristo con los judíos (Dn. 9.27) después de tres años y medio
  4. El derramamiento de la ira de Dios sobre el mundo (Mt. 24.15-28) para juzgar a los gentiles y purificar a Israel.
  5. El regreso de Cristo con la Iglesia a la tierra para derrotar a las naciones (Ap. 19.11-21) Armagedón
  6. Entonces, el establecimiento del reino milenial (Ap.20.1-6)
 
 
 
               
 
 

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