lunes, 17 de febrero de 2014

UNA REFLEXIÓN, Y EL FINAL


OBSTÁCULOS QUE IMPIDEN LA MANIFESTACIÓN DEL PODER DE DIOS    58-59
EL PECADO EXPUESTO Y CONFESADO  
 
58.1-14 Es un llamado al pueblo de Dios para que reconozca su pecado y rebelión.
59.1-13 Muestra que hay quienes han recibido y puedan ejercer el don divino del arrepentimiento, del que habla 57.18b-19
 
Una crítica de la religión   58.1-14 (cf. 1.10-20)
La vanidad de la religión externa                             58.1-7
 
  1. La palabra reveladora de Dios
  2. Viene a unas personas que son muy religiosas
  3. Pero que no hallan satisfacción alguna en su religión
De alguna manera, Dios no les responde. Sin embargo, dicho en pocas palabras, la religión que se revela aquí descansa más en principios cananeos que levíticos.
La esencia de la religión cananea era presionar a los dioses para que realizasen sus funciones.
V.3
  1. Actúan como agente que hubiese hecho justicia (2c)
Pero el motivo es el de presionar al Señor para que responda, y de aquí se desprende la angustia (3) de que tanta esforzada “piedad” ¡no haya traído la atención divina!
  1. La esencia de religión levítica es la respuesta.
No hacer cosas para influenciar al Señor, sino hacerlas para obedecerle; no por obras que buscan recompensa, sino una fe que actúa en obediencia.
 
Por este motivo, Isaías contrapone:
  • El ayuno desesperado de vs. 2-3
  • Con la obediencia del día de reposo de los vs. 13-14
En todos los sentidos, el Sabbath nos lleva al meollo de la cuestión
Es una prueba genuina de la religión del “corazón”, apartar todo un día para Dios y hacerlo con alegría.
 
El día de reposo:
  • Es un llamamiento a consagrar la agenda de la vida a dios, adaptando un estilo de vida durante seis días que permita que el séptimo sea un día aparte
  • Pero en este caso, está dominado por la palabra “delicia”, 13c, 14ª
El corazón está tan cautivado por Dios, que el día reservado es una delicia.
Este es el símbolo de una vida y corazón dedicados enteramente al Señor.
 
Como reglamento externo y legalista, el sábado no significaba nada, pero si el israelita se deleitaba en dejar sus propias cosas un día de cada siete para buscar al Señor y adorarle, llegaba a ser una de las manifestaciones más claras de la actitud del hombre fiel que agradaba a Dios.
 
 
 
Acusado, culpable, penitente, indefenso  59.1-13
 
Más obstáculos a la bendición                                  59.1-8
Estos dos caps. Adelantaban la contestación a la pregunta de Israel:
“¿Por qué no nos salva el Señor, a pesar de nuestro celo religioso?”
Cap. 58 señaló la vanidad de la religión externa.
Cap. 59 analiza en detalle el estado moral de la nación (v.2)
 
Propósito: Sacar a la luz la rebelión y el pecado, v 1 (ver 58.1-4)
El pueblo ayunaba, pero no conseguía atraer la atención de Dios, ni conseguían que Él les escuchase.
El problema:
  • no es que el Señor escuche, pero no puede actuar (59.1ª)
  • no que no pudiera oírles (1b)
  • sino que el pecado había levantado una barrera entre ellos y Dios (2 y ss)
 
 
El cap. 59.1-13 elabora y aplica el cap. 58
  • La acusación 1-4
  • La descripción 5-8
  • La confesión 9-13
 
 
  • Una confesión detallada                                             59.9-15
V.9 “ellos” – los pecadores
V.12-13 “nosotros” -  los arrepentidos
La verdadera confesión no consiste en frases vagas, tras las cuales se pone a salvo el amor propio, sino en el claro reconocimiento de los pecados concretos que hemos cometido. Sin esta sinceridad, carece de eficacia (1 Jn. 1.9)
 
  • La intervención de Yahvé                                           59.15b-21
La culminación de siempre:
La intervención del Señor, cuyo “brazo” no se ha cortado, sólo puede salvar
Desde luego, Dios intervino maravillosamente en los asuntos de Israel y de los hombres por medio de la encarnación del Hijo, que juntamente con la Cruz y la Resurrección, constituye la base firme que sustenta toda otra intervención
Aquí se trata de la “segunda venida”, con la manifestación del poder del Señor.
Notamos tres resultados:
    • Destrucción de los enemigos                                   59.18
    • Manifestación universal de la gloria de Dios      59.19
    • La redención de Israel                                                 59.20
 
 
 
 
ISAÍAS 60-66                       “EL FINAL”
  • Estos capítulos describen el glorioso reino que Jesucristo establecerá cuando vuelva a la tierra a reinar.
La palabra “gloria”, en sus diversas formas, se halla veinticuatro veces en estos caps.
 
  • Sin duda no había ninguna gloria en Israel ni en Judá cuando terminó el cautiverio babilónico y el debilitado remanente volvió a su tierra
Qué desalentador debe haber sido regresar a una tierra castigada por la guerra, a la ciudad con las murallas destrozadas y las puertas quemadas por el fuego, y a un templo dejado en ruinas.
 
  • Pero Isaías mira a través del tiempo y ve una “ciudad santa” gloriosa:
  • Con un templo glorioso (60.7 y 64.11)
  • Murallas y puertas reconstruidas (60.10-11)
  • Israel era burla de las naciones gentiles, pero sería el centro de la tierra, el mismo trono de Dios; y los gentiles vendrían a Jerusalén y adorarían al verdadero Dios (60.3, 5,11, 16; 61.6, 9; 62.2; 66.12, 19)
 
  • Estas promesas de la gloria futura de la nación serían un gran estímulo para los judíos al regresar a su tierra después del cautiverio.
 
Notamos en estos caps. cuatro cuadros maravillosos de la nación restaurada.
 
  1. UN GLORIOSO AMANECER. CAP. 60
    1. Nace el nuevo día, 1-9
Qué sombrío era todo para los judíos en los días de Isaías y cuánto más oscuro será durante la tribulación, cuando la nación sufra bajo las manos del anticristo y las naciones gentiles.
 
Pero la oscuridad acabará con el regreso de Cristo. (Zac.12.10 Ap. 1.7)
En ese día Israel participará de la gloria de Cristo cuando Él reine sobre el trono de David, y la Iglesia reine con Él en su reino.
 
Isaías ve a las naciones gentiles viendo a Jerusalén en paz, no en guerra, y a Israel participando de la riqueza de las naciones (v. 3-9).
Hoy las naciones están contra Jerusalén; ha sido el centro de oposición mundial. Pero en el día que Cristo restaure la gloria a Israel, los gentiles se postrarán en paz.
 
    1. Las bendiciones abundan, 10-22
La nación se reconstruirá y las puertas nunca se cerrarán por el peligro.
El reino milenial (mil años Ap. 20.4-5) será un tiempo de paz y prosperidad para todo el mundo.
Será “un nuevo día” para la humanidad cuando el Sol de Justicia, Jesucristo, vuelva (Mal. 4.1-3).
Estas promesas se cumplirán literalmente en Israel cuando Jesús vuelva. Como creyentes neotestamentarios esperamos “la estrella resplandeciente de la mañana” (Ap. 22.16 que precede a la aurora; porque Cristo vendrá en el aire a buscar a su Iglesia y nos llevará antes de que sus juicios caigan sobre el mundo.
 
 
  1. UNA BODA GOZOSA                             61-62
    Cristo leyó en la sinagoga de Nazaret, Isaías 61.1-2 (Lc. 4.16-21), y se aplicó a sí mismo las palabras. Vino para satisfacer las necesidades espirituales del pueblo y a “proclamar el año agradable del Señor”. Allí se detuvo en su lectura, porque “el día de venganza” no vendrá sino en la tribulación (ver 63.1-4)
    Hoy vivimos en el “año de la buena voluntad”, el día de la gracia. Por supuesto, Isaías habla aquí del ministerio del Señor a Israel, cuando vuelva para convertir su “funeral” en “boda” gozosa.
     
    61.10 describe a la nación regocijándose como lo hacen la novia y el novio.
    Israel se “casó” con El Señor en el monte Sinaí, cuando Él les dio la ley. Pero la nación fue infiel y se fue tras los dioses de otras naciones. Debido a su “adulterio espiritual” la nación fue enviada al cautiverio, pero incluso no la curó de sus pecados. Hoy Israel es una “esposa desamparada”, pero cuando Cristo vuelva y la nación sea limpiada, de nuevo “se casará” con el Señor.
     
    Isaías 62.4 promete que no será “desamparada” o “desolada”; más bien será llamada “mi deleite está en ella” y “desposada”. El vs. 5 describe al Señor regocijándose por su esposa restaurada.
    No confundir esto con la Iglesia, la Novia de Cristo (2 Cor.11.1-2)
     
  2. UNA VICTORIA JUSTA                          63-64
    En 63.1-6 tenemos a Cristo como el Vencedor salpicado de sangre, regresando de su victoria sobre las naciones en la batalla del Armagedón (Ap. 19.11-21).
    Su victoria se ilustra como un labrador que exprime el jugo en el lagar
¿Por qué Cristo derrotará a las naciones que tratan de destruir a Israel? Por su gracia y su fidelidad. (Vs.7-9).
 
Cuando Isaías consideró la bondad de Dios hacia Israel, a pesar de su rebelión, tuvo que clamar en oración por la limpieza de la nación (63.15-64.12).
Cuánto anhelaba ver a Dios obrar poderosamente como lo hizo en el pasado. El templo estaba profanado y la nación lo poseyó tan solo durante unos pocos años (63.18). Isaías destaca sus pecados:
      • Impureza                   64.5-6
      • Despreocupación   64.7
      • Obstinación              64.8
 
 
 
Cuando Jesús entró en Jerusalén, entró en paz sobre un asno.
Cuando venga a la tierra por segunda vez, cabalgará en majestad en un caballo blanco. Y las naciones sabrán que el Príncipe de Paz también es Señor Victorioso, juzgando el pecado y librando a su pueblo.
 
  1. UN NACIMIENTO MARAVILLOSO                    65-66
    Dios describe lo que su voluntad hará cuando el reino se establezca en la tierra.
    Le recuerda a la nación sus pecados (65.1-7) y le reprende anunciando su salvación a los gentiles (Ro. 10.19-21).
    El AT prometía salvación a los gentiles, pero no revelaba que los creyentes judíos y gentiles serían hechos un solo cuerpo, la Iglesia.
     
    La nación merecía destrucción, pero Dios la preservaría (65.8).
    Su remanente fiel heredaría la tierra, pero los incrédulos serían cortados (64.9-17).
    Isaías 65.18-25 describe las bendiciones del Reino cuando Jerusalén es el centro de la tierra.
      • Había una larga vida (65.20); la muerte no se destruirá sino hasta después de la edad del Reino, cuando Satanás es finalmente juzgado (Ap. 20.7-14; 1 Co. 15.26)
      • La gente trabajará en sus labores en paz y felicidad, y verán sus labores cumplidas.
      • La naturaleza estará en paz (65.25; Ro. 8.18-24).
         
Qué glorioso será ese día.
En 66.7-9 tenemos el nacimiento milagroso de una nueva nación.
Israel “político” nació el 14-5-1948, pero es una nación en incredulidad.
El Israel “justo” nacerá cuando Jesús regrese y le vean y confíen en Él.
El periodo de la tribulación será el “tiempo de angustia para Jacob” (Jer. 30.7), cuando la nación “estará de parto” por el dolor.
Será un tiempo cuando Dios purgará a Israel y un remanente creyente será librado para establecer el Reino.
 
Al Israel actual le llevó años de “parto” político para llegar a ser una nación, pero la nación restaurada nacerá n un solo día, cuando vean a Cristo. El nacimiento se anuncia en 66.7-9; el gozo del nacimiento en 66.10. Pero en lugar del “bebé” que se nutre de otros, Israel proveerá bendiciones a las otras naciones (66.11-12). Y Jehová Dios será la “madre” de la nueva nación (66.13) y dará gozo y bendición a toda la tierra.
 
Nota final, 66.7 antes del “parto” de la tribulación, la nación dará a luz un hijo (Cristo 1º venida) (ver Ap. 12.1-6.)
Hay entonces, dos nacimientos aquí:
  • El nacimiento de Cristo, el Hombre-Niño (66.7)
  • Y el nacimiento de la nación restaurada después de la tribulación (vs.8-9)
 
 
Hemos de tener presente el orden de los acontecimientos:
  1. El Arrebatamiento de la Iglesia (1Ts.4.13-18)
  2. El levantamiento del anticristo ( 2Ts. 2)
  3. La ruptura del pacto de siete años del anticristo con los judíos (Dn. 9.27) después de tres años y medio
  4. El derramamiento de la ira de Dios sobre el mundo (Mt. 24.15-28) para juzgar a los gentiles y purificar a Israel.
  5. El regreso de Cristo con la Iglesia a la tierra para derrotar a las naciones (Ap. 19.11-21) Armagedón
  6. Entonces, el establecimiento del reino milenial (Ap.20.1-6)
 
 
 
               
 
 

VOLUMEN DEL CONSUELO


VOLUMEN DEL CONSUELO                         40.1-66.24

El propósito de la paz                                    40.1-48.22

  1. La majestad soberana de Jehová el Consolador                                              40.1-31
  2. Reto de Dios a los incrédulos idólatras                                                 41.1-29
  3. El Siervo de Jehová: individual y nacional                                            42.1-25
  4. La nación testigo redimida de la esclavitud caldea                          43.1-28
  5. Testimonio de Israel por Dios y contra los ídolos                             44.1-28
  6. Un libertador gentil venidero, y conversión de los paganos       45.1-25
  7. Caída de Babilonia y preservación de Israel                                       46.1-47.15
  8. El honor de Dios mantenido por la liberación de Israel                  48.1-22

 

Se contempla una restauración mucho más amplia que la que vemos con Esdras y Zorobabel

 

 

ANTECEDENTES

A Isaías 40-66 con frecuencia se le ha llamado “el Nuevo Testamento” del libro.

  • Son 27 caps. VS 27 libros del NT (¿)
  • Empieza con el ministerio de Juan el Bautista (cf. 40.3-4 con Mt. 3.1-3)y su énfasis está en Cristo y la salvación.
  • En el mismo corazón de esta sección está el cap. 53. La más grande predicción del AT acerca de la muerte de Cristo en la cruz.

Mientras que

  • Isaías 1-39 enfatiza el juicio de Dios sobre su pueblo
  • Isaías 40-66 hace resonar una nota de consuelo y redención

Se escribió para animar al remanente judío acerca de su futura liberación del cautiverio después de setenta años de cautividad.

Isaías escribió esta asombrosa profecía más de 150 años antes de que el remanente siquiera la necesitase como aliento.

 

Destacan algunas ideas principales:

  • “No temas”, ver 41.10, 13-14; 43.1, 5; 44.2, 8
    ¿Qué podían temer? Temían a las grandes naciones gentiles que avanzaban conquistando el mundo.
    Asiria conquisto a Israel; Babilonia capturó a Judá y ahora un nuevo imperio, los persas, surgían en la escena.
    Todas etas naciones adoraban ídolos. “Si estas naciones tienen tal victoria, sus dioses deben ser verdaderos, y en Jehová no se puede confiar” pensaban los judíos.
     
  • Lo anterior, lleva al siguiente punto: ¡La Grandeza de Dios y la falsedad de los ídolos paganos!

Leer  40.18-20; 41.6-7, 29; 42.8, 17; 43.10-12; 44.9-20 (Una acusadora exposición de la insensatez de adorar ídolos); 45.16, 20; 46.1-2, 5-7

Notemos cuánto se repite que Dios es fiel y que no hay nadie que se pueda comparar a Él. (40.18, 25; 43.10-11; 44.6, 8; 45.5-6, 14).

En cada uno de estos capítulos Isaías expone la insensatez de los ídolos y exalta la grandeza del Señor.  El remanente judío no debía temer: Dios era lo suficiente  Grandioso.

  • Ciro, rey de Persia. El hombre que Dios levantó para conquistar a Babilonia y permitir que los judíos volviesen a  Judá.

Ver 41.2-5, 25; 44.28-45.4; 47.11)

Este es el Ciro mencionado en Esdras 1.1. Reinó sobre 559-529 a.C. El hecho de que Isaías lo mencione por su nombre dos siglos antes de que sucediera, es otra prueba de la inspiración divina de la Biblia. (Otro ej. Josías, mencionado mucho antes de su nacimiento, 1R 13.2 y 2R 23.15-18)

 

Al leer estos caps. Hemos de tener presente que tienen:

  • Un cumplimiento directo, en Ciro y el regreso del remanente desde Babilonia,
  • Y otro más amplio en Jesucristo y la redención que tenemos en Él.

La maravillosa liberación de Babilonia, ilustra la redención que Cristo compró para nosotros en la cruz.

En este sentido, el rey Ciro, a pesar de ser un gobernante pagano, es un tipo de Cristo, nuestro Redentor (45.1-4)

Isaías 42.1-9 tiene un cumplimiento superior en Cristo como el siervo obediente de Dios, trayendo gloria a los judíos y salvación a los gentiles. Comparar con Mt. 12.18-20.

 

Con estos antecedentes  podemos mirar estos capítulos y ver cómo Dios se revela a su pueblo y les anima a confiar en Él.

 

Dios les revela varios aspectos de su grandeza.

 

  1. La grandeza de su Persona.  Cap. 40

Aquí se contrasta la grandeza de Dios con la debilidad humana (v.6-8) y los ídolos (v.18-20)

¿Cómo podría este débil remanente de Judá volver alguna vez a su tierra  y establecerse de nuevo como nación?

  • Dios iría delante de ellos y les abriría el camino (v.3-5)

En Mt. 3.3 esta promesa se aplica a Juan B. preparando el camino para la llegada del Mesías.

“Mirad a vuestro Dios…no os miréis a vosotros mismos…Él es el creador del Universo… ¿No ha de ser capaz de fortaleceros y sosteneros?”  (v.9 -17)

Nótese la bendita promesa en v. 28-31

 

  1. La grandeza de su propósito. Cap. 41

Yahvé no es simplemente el Dios de Judá; es el que controla a las naciones.

Levantará a Ciro del este, Persia,(v.2) pero lo traerá desde el norte(después que conquiste a los medos, (v.25).

Las naciones temblarán y se volverán a sus ídolos, pero estos no podrán librarlas (v.3-7).

Dios tiene un propósito en el ascenso y la caída de las naciones; Judá no tenía por qué temer (v.10, 13-14) porque Dios estaba con ellos y realizará sus propósitos (ro. 8.28)

¡Él convertirá el “gusano” en “trillo” y Moverá montañas!

Los ídolos no tenían propósitos, no podían planear ni controlar los acontecimientos futuros (v.21-24)

 

  1. La grandeza de su perdón. Cap. 42-43

De  42.1-9 podemos ver a Jesucristo (Mt. 12.18-20):

  • En su primera venida en humildad y gracia
  • Y la segunda, en poder y juicio.

Entre  estos dos acontecimientos tenemos el presente tiempo de la iglesia.

Dios permitió que capturarán y llevarán al exilio a los judíos para castigarlos por sus pecados (42.18-25), pero su cautiverio no será para siempre. Él vendrá en juicio y destruirá a Babilonia (42.10-17), usando a Ciro como instrumento.

El cap. 43 asegura a Israel “No temas; yo estoy contigo” (43.5)

Su liberación los haría testigos al mundo respecto a la gracia y al poder de Dios (43.10, 12).

 

Isaías riñe a la nación por haberse olvidado de Dios (43.22-27; y sin embargo, en su gracia Dios les perdonará sus pecados (43.25)

 

  1. La grandeza de sus promesas. Cap. 44-45

Notamos en estos caps. La repetición de afirmaciones futuras.

Dios les promete a la nación su ayuda y bendiciones.

  • En 44.1-8 promete restaurarlos a su tierra, bendecir la tierra y reinar como su Rey.

La nación ha de arrepentirse de sus pecados antes de que Dios restaure y perdone (44.21-23)

  • En 44.9-20 el profeta expresa de nuevo la insensatez de los ídolos paganos: un hombre corta un árbol, usa parte como leña y del resto se hace un dios.

Yahvé es el Dios que hace promesas y las guarda; los ídolos sólo son mentiras (44.18-20)

  • En 44.24-45.8 tenemos otra promesa de liberación por medio de Ciro.

Los sacerdotes paganos y hechiceros pueden prometer derrota (44.25), pero Dios frustrará sus mentiras y le dará a Ciro la victoria. Judá habitará otra vez y Jerusalén se reconstruirá. Esto se cumplió en Esdras 1

  • En 45.1-3 Isaías incluso dice cómo Ciro capturará la invencible fortaleza de Babilonia: secará uno de los ríos que corren por el interior de la ciudad y entrará por debajo de sus puertas. La historia narra este suceso, pero la profecía se anunció muchos años antes de que ocurriera.

¿Puede  alguien frustrar  u oponerse a las promesas y a los propósitos de Dios? (45.5-10) NO

  • Dios levantaría a Ciro para que reconstruyera sus ciudad (45.13); le daría a Ciro otras naciones como recompensa por servir  a Dios (45.14). los ídolos quedarán confundidos,  pero Dios será glorificado (45.16-19).

Nótese (45.17) que lo histórico se amalgama con lo eterno: será una salvación eterna. Aquí  el profeta Isaías mira a través de los siglos a la salvación que tenemos en Cristo (45.22), así como a la futura liberación de Israel y el establecimiento del reino.

 

 

  1. La grandeza de su poder. Cap. 46-48

Estos caps. Describen la completa ruina de Babilonia.

Cuando Isaías pronunció estas palabras, Babilonia aún no era un gran poder mundial. Algunos de Judá quedarían extrañados con este mensaje. Pero Babilonia en efecto ascendió al poder y en realidad conquistó Judá. Sin embargo, Dios un día conquistará a Babilonia y sus falsos dioses irían al cautiverio. En lugar de que los dioses paganos llevaran a su pueblo, la gente llevaría asus dioses (46.5-7).

Pero Dios llevaría a su pueblo (46.3-4) y traería salvación a Sión.

El “ave” de 46.11 es Ciro.

Léase los caps. 47-48 para ver cómo el poder de Dios destruiría a la gran nación de Babilonia.

 

“No temas” es la gran promesa de Dios para nosotros como cristianos NT. Él es más grande que Satanás y que este mundo; de modo que no tenemos por qué temer. Él tiene in propósito para nuestras vidas y lo cumplirá si confiamos en Él.

Él nos perdonará nuestros pecados y guardará sus promesas.

 

 

 

 

 

martes, 28 de enero de 2014

PARÉNTESIS HISTÓRICO, Isaías 36-39. Seseíon 10



PARENTESIS HISTORICO


Isaías, 36-39


 
Si comparamos con 2 Reyes 18.13-20.19, descubrimos que Isaías incide en la historia en el momento en que, habiendo aceptado aparentemente la sumisión de Ezequías y habiendo acordado una satisfacción económica (2R 18.13-16), el rey asirio vuelve a renovar su presión sobre Jerusalén.


Se establece el trasfondo para una demostración clave de que el Señor gobierna el mundo, que es fiel en el cumplimiento de sus promesas y que cumple soberanamente sus propósitos.


 Nota.- Posiblemente, ninguno de los dos textos nació del otro, sino que ambos proceden de una fuente común, que cada uno de los autores usó como mejor convino para cumplir su propósito como historiadores.


 En todos los caps. Anteriores hemos visto pura predicción. ¿Sucedió realmente? ¿Se produjo una demostración de la soberanía divina? ¿El Señor es el rey? Aquí llega la prueba.
 
  1. EL SEÑOR DE LA HISTORIA


  1. La primera embajada asiria 36.1-37.7


Ezequías no se jactaba de nada, y probó la fuerza del oro donde había fracasado la de las armas (2R.18.13-16). Isaías no registra esto. No le interesa seguir la historia de la indefensión ni las maniobras de la falta de fe, sino llevarnos hasta el punto en que nos demostrará lo que puede hacer la fe y qué realista es al enfrentarse a las duras crisis políticas de la vida.


 
    1. El primer discurso del Rabsaces: ¡en la fe no hay salvación! 36.1-10
      (Rabsaces: Comandante máximo)
      El astuto discurso del Rabsaces desarrolla cuatro temas:


      1. La confianza en Egipto es inútil, 4-7
      2. La confianza en el Señor se descarta porque el pueblo se ha alejado de Él al reducir sus lugares de adoración, 7
      3. Incluso si Ezequías dispusiera de armamento, carecía de un ejército numeroso, 8-9
      4. Asiría tenía la autoridad divina para lanzar el ataque, 10
 


El Rabsaces desprecia  con desdén la “confianza” de Ezequías, diciendo que no está respaldada ni por la firme sabiduría, ni por la fuerza de las armas.


Isaías ya les había anunciado:


  • (28.9-11): confianza, descansar, confiar y poder.
  • Que Egipto constituía un peligro, (28.15)
     
    1. El segundo discurso del Rabsaces: el llamado popular a “Hacer la paz”, 36.11-21


Pasando con arrogancia por encima de los oficiales del rey (11), el Rabsaces se dirige directamente al pueblo, recordándoles brutalmente que los políticos hacen las guerras, pero el pueblo las padece (12).


Pero equiparar al Señor a los dioses de las naciones (18-20) y burlarse de su capacidad para salvar Jerusalén es grave pecado.


Esta arrogancia pronto será su ruina.
 


Probablemente, el Rabsaces conocería el mensaje de Isaías, por eso el centro de su discurso es la negación de la confianza en el Señor


18-21 Éste fue su error fatal; el Señor escucho su blasfemia (37.6)


    1. La reacción del rey: fe al final (36.22-37.7)


El mensaje llega hasta el rey, quien de inmediato reacciona con penitencia y busca al Señor (37.1)


De aquí surgió una delegación que va a Isaías, 2, con gran humildad, 3, destacando el elemento de blasfemia en las palabras del Rabsaces, 4, y solicitando oración.


Lo que el Señor había dicho, sigue vigente, 5-6. El Señor actuará para acabar con la amenaza, 7, y con quien la profiere.


Ezequías se da cuenta de que el Señor era su único recurso, y se volvió a Él




3-4. Asistimos al arrepentimiento y la confesión: el final de las fuerzas humanas.


Admite  que las necesidades del pueblo de Dios siempre son un fundamento válido para acudir ante Él.
 


6-7 Pidieron a Isaías que orase, pero él no lo hizo. Una sencilla confianza en que el Señor iba en serio al decir lo que una vez dijo.


  1. La segunda embajada asiria, 37.8-35
    1. Asiria abandona Judá, 37.8-9a


No se nos dice qué le contestó Ezequías al Rabsaces


El Señor de la historia sabe cuándo una palabra susurrada es suficiente, y “los corazones de los reyes están sometidos a su gobierno”


    1. La carta a Ezequías: el hombre de fe, 37.9b-13


Leyendo entre las líneas de la carta asiria vemos cómo Ezequías había contestado al primer discurso del Rabsaces, y qué tipo de persona es ahora. Había habido una época (36.6-7) cuando Ezequías confiaba en el Señor y se reservaba para mejor ocasión, fiándose sobre todo del armamento egipcio. Pero ahora no se hace referencia alguna a Egipto, sólo “a Dios en quien confías” (10). En 36.14ª a Ezequías se le tachaba de un engañador potencial de su pueblo, que usaba la fe como peón en la supervivencia política; ahora (1º) no hay referencias al engaño por parte del rey.


¡Es el Señor quien les abandonará! (dice el asirio)


 Ezequías ha llegado a una fe directa, personal e inequívoca.
 


La imagen resultante de un hombre que se limita a descansar sobre la promesa divina es atractiva.


    1. La reacción de Ezequías: el hombre de oración, 37.14-20


En 37.1-2 Ezequías rasgó sus vestidos y pidió a Isaías que orase. Ahora no rasga sus vestidos, y ora por su cuenta.


Un hombre que sabe orientarse por fe. Empieza poniéndolo todo en manos de Dios (14), y luego pasa a la petición (15-20)


Como todas las oraciones auténticas, la de Ezequías se centra en Dios:


  • Quién es (16), su honra (17), su naturaleza única (18-19) y la revelación de su gloria al mundo (20)
  • El meollo de la oración no lo forman nuestras peticiones, sino el reconocimiento de quién es Dios.


Querubines: sobre el propiciatorio. Formaban el pedestal del trono invisible del Dios de Israel.


La doctrina del AT sobre el Creador es cuádruple:


  • El Dios que lo hizo todo
  • Lo preserva
  • Controla su funcionamiento
  • Y lo conduce a su destino pertinente.


Por consiguiente, apelar al Creador en oración no consiste en una simple apelación a la grandeza o el poder abstracto, sino concretamente al Dios que gobierna y determina todas las cosas.
 


17 Aquí se distingue al Señor como perteneciente a una categoría diferente a la de todos los demás candidatos a la deidad


    1. El mensaje espontáneo de Isaías a Ezequías: el hombre de la Palabra de Dios, 37.21-35


Su adopción del camino de la fe abre la puerta mediante la cual él habla a Dios (14-20) y Dios le habla (21-35)


El camino de la oración de fe es la forma verdaderamente práctica de enfrentarse a las ásperas realidades de este mundo.


Lo que no podrías conseguir los armamentos (36.9), la diplomacia (30.1-2) ni el dinero (2R.18.13-14), lo ha conseguido la oración


Lo que el Señor se dispone a hacer ahora es algo que había planeado hacía mucho tiempo (26-29)


Un misterio de la oración:


  • Es un medio por el cual el Señor hace que se cumplan consejos eternos
  • El Señor, como respuesta a la oración, lleva a cabo cosas que ya ha planeado


21-22 El Dios que responde a las oraciones. Hay un vínculo entre el hombre que ora y la palabra de Dios, que le contesta


23-25 el Soberano santo. Acusación de blasfemia


26-29 el Soberano que actúa. La soberanía divina es absoluta, que hizo exactamente lo que ya estaba dispuesto con tanta antelación. Aunque no está limitada por la voluntad y los actos responsables humanos, los tiene en cuenta


30-32 el Soberano fiel. Para que nadie piense que la retirada asiria no fue casual, Isaías añade una señal.
 


La invasión impidió la siembra de 702, pero cuando la amenaza desapareció en 701 hallaron suficientes cereales que habían crecido de forma natural.


31 lo que le sucede a la tierra es figurativo de lo que le pasará al pueblo, que entrará en periodo de seguridad y prosperidad.


La soberanía de Dios está llena de gracia!


Ezequías había abrazado el camino de la fe, lo cual no quedaría sin recompensa.


  1. El final: la derrota asiria 37.36-38


(Los asirios no solían registrar sus derrotas)


Senaquerib reinó durante otros 20 años y se enzarzó en nuevas conquistas militares, pero nunca más en Palestina; aquel camino lo tenía cerrado
 


  1. LA ELECCIÓN EQUIVOCADA DE EZEQUÍAS  38.1-39.8


EL LIBRO DEL SIERVO, Isaías, 38-55 el segundo libro de la “trilogía”


Empieza con un prólogo histórico:


La enfermedad de Ezequías (cap.39) se convierte en el pretexto de una embajada que envía Merodac-baladan de Babilonia (cap.39).


De aquí nace la predicción sobre el cautiverio babilónico.


 
Los acontecimientos de estos caps. son algunos años anteriores a los de los caps. 36-37


Cubren tres asuntos:


  1. La enfermedad de Ezequías 38.1-8
  2. El registro personal que hizo de sus pensamientos cuando se enfrentó a la muerte y tras ser sanado, 38.9-22
  3. El relato de la embajada que envió Merodac-baladan de Babilonia, 39.1-8




Ezequías se enfrenta a la muerte            38.1a


    • Isaías y el mensaje del Señor: Isaías…fue…y dijo el Señor dice así… 1b
      • La dedicación de Ezequías 8-22
      • La deserción de Ezequías  39.1-2
    • Isaías y el mensaje del Señor: Isaías…fue…y dijo…Escucha la palabra del Señor  3-7


Ezequías considera la vida,  8
 


Ezequías fue uno de los reyes más “humanos” que hubo, y el retrato que se hace de él encaja con lo registrado en otras fuentes. Era un hombre cuyo corazón tendía genuinamente hacia el Señor, pero cuya voluntad era débil


 
  • Al enterarse de su enfermedad: “No quiero morir” 38.2-3
  • Al enterarse del futuro: “Habrá paz…en mis días” 39.8


  1. La enfermedad de Ezequías 38.1-8


2-3 Es evidente que Ezequías no entendía la simple realidad de la fe expresada en oración, y recurría al poder negociador de las buenas obras. Apeló una y otra vez a la fidelidad en su camino


4-8 El Señor no tardó en responder la llorosa aunque inexacta oración. El fundamento sobre el que se responde la oración no es la fidelidad humana (3), sino la fidelidad del Señor Dios de David tu padre (5)


 
  1. El salmo de Ezequías: una meditación sobre la vida y la muerte 38.9-20
Ezequías era plenamente consciente del peligro que había corrido: morir bajo la ira divina (13), sin esperanza (17b) y con un pecado sin perdonar en aquel momento (17c). También sabía cómo le habían rescatado: mediante la oración (14), la respuesta divina (15ab) y la disposición del Señor a salvar (20)


 
  1. Las puertas del Seol 38.9-11


9 Ezequías era muy consciente de los hechos y las cuestiones implicadas: el peligro, el modo en que la oración lo liberó y su respuesta de compromiso


 
  1. Imágenes del desespero 38.12-14


Esta sección se compone de cuatro símiles:


  • La fragilidad de la vida (la tienda)
  • Su final decisivo (el tejedor)
  • La hostilidad divina (el león)
  • La aparente debilidad de la oración (grulla, golondrina, paloma)




Es una imagen: la persona su propia obra en el telar de la vida, pero el límite del material que se le concede, el tiempo en el que ha de tejer, lo decide otro quien (lit.) “me corta el telar”. La muerte está en las manos del Señor (He.0.27). El momento de la muerte, siempre inminente, es una decisión de Dios.
 


Él sabía que era objeto de la hostilidad divina, porque parece que en su enfermedad discernía una causa concreta: su pecado individual (v.17)


Vivía con la incesante expectativa de la muerte y con una sensación de hostilidad divina incesante, la muerte bajo la ira de Dios.
 


La oración, tal y como está registrada:


  • expresaba la necesidad  Violencia padezco
  • buscó el poder de Dios oh Jehová
  • y le pidió a Dios que se identificara con su necesidad fortaléceme paga mi fianza, sé mi seguridad




  1. La restauración divina, 38.15-17


16. Otros deberían tomar buena nota de la experiencia de Ezequías y de muchas cosas parecidas y ordenar sus vidas en consecuencia.


Él mismo dará ejemplo “y en todas ellas está la vida de mi espíritu”


 
17. Valió la pena la angustia: fue para beneficio, “bienestar, plenitud” del rey. En concreto, trajo a Ezequías una experiencia del amor divino, de liberación del pozo y del perdón de los pecados.




La garantía de la liberación del hoyo descansa sobre un tratamiento definitivo con el pecado.


Echaste “arrojaste detrás” es una imagen vívida de algo que ya no es el centro de atención ni preocupación. Aquí tenemos una ventana a la comprensión que tenía Ezequías de sí mismo, y por consiguiente a su visión de la muerte. Entendía su enfermedad como un acto judicial divino sobre el pecado, y la muerte en tales circunstancias como morir sin ser perdonado.


  1. La casa del Señor 38.18-20


18. En tales circunstancias, la tumba “Seol” no ofrece alabanza “acción de gracias”


Los que descienden al sepulcro con Dios como enemigo y sin los pecados perdonados no esperaran “no aguardarán con esperanza” tu verdad “fidelidad, algo que experimento Ezequías.


 
19. De la misma manera, Ezequías define al que vive como aquellos que pueden hacer como yo hoy, ofreciendo alabanzas al Señor por su amor que libera y perdona, por su verdad “fidelidad”


 
20. ¡qué contraste entre la casa del Señor y las puertas del Seol (10)! La salvación permite la entrada a una vida de alabanza en la presencia del Señor.


“el Señor se comprometió a salvarme”.


Él entronca su liberación al corazón del Señor, la voluntad misericordiosa por detrás del acto.


  1. La sanación de Ezequías 38.21-22
Como respaldo a la promesa de sanación del Señor, Isaías ofreció una señal externa de ésta. Su relación con la promesa la convierte en un oráculo cumplido, una encarnación de la palabra del Señor.



  1. El momento de la decisión 39.1-8


  1. Los emisarios 39.1-2


Ezequías había recibido una promesa relativa a sí mismo y a su ciudad 38.5-6. El cumplimiento de la promesa personal debería con toda seguridad haberle hecho aferrarse con fuerza a la promesa nacional. Además, su experiencia de la liberación del Señor mediante la sanación y la restauración le había llevado a hacer compromisos personales (38.10-20). Aparte, la gran señal de la sombra (38.7-8, 22) fue una obra cósmica de Dios como demostración de sus intenciones soberanas. Ante este Ezequías se presentaron entonces los emisarios.
 


2. El hecho de que Ezequías se regocijara con los embajadores es comprensible, pero hacerles una visita turística a sus armerías y tesoros va más allá de la respuesta que requiere el regalo a un convaleciente. Sólo podía significar que los emisarios habían venido con un objetivo oculto: ¿se uniría Ezequías a una rebelión? Y Ezequías no perdió el tiempo en aceptar. Su vuelta de 180º respecto a todo lo sucedido en el cap. 38 no podía ser más radical. La fe y el compromiso están hechos trizas.




  1. El mensaje del Señor 39.3-8


Isaías predijo la cautividad babilonia porque Ezequías le proporcionó todo el concepto de “Babilonia”. No podía decir más que “si amas tanto Babilonia te alegrará saber que todo aquello que te enorgullece está yendo por ese camino.


Existe un verdadero quid pro quo en las obras del Señor, una inevitabilidad y una justicia inherentes.


Ezequías buscaba la fuerza colectiva de la alianza con Babilonia, y se olvidó de dónde radicaba el verdadero poder.


¡Qué respuesta más patética de Ezequías, (8)


Cuando el orgullo sustituye a la humildad, la satisfacción con uno mismo suplanta al interés por otros, y las obras sustituyen a la fe, y entonces la suerte está echada y el reino condenando. Cuando reaccionamos ante la palabra de Dios con indiferencia en vez de con lágrimas y oraciones, la palabra manifiesta sus inflexibilidad, y alcanza sus severos propósitos.