DOS
CIUDADES CONTRASTADAS
DEL
SUFRIMIENTO A LA GLORIA Isaías 24.1-27.13
No es
propiamente un “oráculo”. Se trata de un todo continuado, que incorpora poesía,
prosa y cánticos.
No obstante,
tiene una perfecta continuidad con los ciclos anteriores.
El tema
principal es una ciudad destruida y otra establecida.
·
La primera es la “ciudad
quebrantada”, 24.10 (cf. 25.2, 12;26.5; 27.10)
·
La segunda se la menciona
por referencias,
Ej.
“el monte de Sión, 24.23, 25.6-7, 10; 27.13
Una ciudad
o Jerusalén, 24.23; 26.1; 27.13
De todas las
secciones de Isaías, ésta es la que menos ayuda ofrece para discernir las
situaciones que originaron las unidades individuales.
Para
comprender los caps. 24-27 debemos primero verlos como un bloque único,
insertándolo luego en la “gran estrategia” de los caps. 13-27
Hoy día
usamos la expresión “aldea global” para describir cómo el mundo se ha reducido
tanto que lo que afecta a unos nos afecta a todos; todo suceso tiene una
importancia potencialmente mundial.
El interés
israelita es semejante pero no idéntico. Lo que tiene en mente es la “ciudad
global”, todo el mundo organizado en torno a una base centrada en el ser
humano, no espiritual.
Ahora vamos
más allá del punto en que decimos “Babilonia ha caído”, llegando a ese otro en
que el espíritu de Babilonia queda condensado en la “ciudad de vanidad”, 24.10,
mediante cuya caída la tierra regresa a su falta de sentido originaria,
24.18b-20, cf. Gen. 1.2; Jer. 4.23.
Las
estructuras históricas de tiempos de Isaías (caps. 13-20) proyectaban una
imagen de contornos difusos pero clara en lo esencial (caps. 21-23), pero ahora
el profeta se centra en la escatología, donde se detectan aún cinco verdades:
·
La preservación del pueblo
de Dios en medio de un mundo destruido, 24.1-20 (13-16a)
·
La certidumbre de las
promesas aun cuando parezcan demorarse 24.21-23
·
La satisfacción del mundo
entero en el monte Sión, 25.1-12
·
El pueblo de Dios atrapado en
el caos de la historia, pero dentro ya de la ciudad segura, 26.1-20
·
La reunión final, 27.1-13
La clave
para entender el pasaje se halla en la
identificación del profeta con el resto fiel de Israel, tanto en sus momentos
de dolor como en la alegría de su triunfo, de modo que los juicios de Dios
sobre la teirra se describen desde este punto de vista.
LA VICTORIA
FINAL DE DIOS
Después de
las naciones por separado (13-23), aparece ahora a la vista del mundo entero.
Estos cuatro
caps., denominados con cierta vaguedad “El Apocalipsis de Isaías”, hablan de:
·
la caída de los enemigos
tanto:
o
Sobrenaturales como
terrenales, 24.21 ss.; 27.1
o
Y de la misma muerte, 25.8
·
Contienen una de las claras
promesas del AT de la resurrección de los cuerpos, 26.9
Pero esta
escena más amplia es divisada desde el punto de observación de Isaías en
Jerusalén, teniendo a Judá, Moab (25.10ss) y las grandes potencias de Egipto y
Asiria (27.12ss.)a cercana y media distancia.
Por
abrumadores que sean los juicios, la nota dominante es la alegría, como se echa
de ver en las canciones que frecuentemente irrumpen en la profecía.
24.1-23 LA TIERRA Y EL CIELO SON JUZGADOS
24.1-13 La humanidad en el caos
5 Y
la tierra se contaminó bajo sus moradores; porque traspasaron las leyes,
falsearon el derecho, quebrantaron el pacto sempiterno.
v.12 generalmente
hemos de entender Babilonia, quizá la ciudad más perfecta que jamás haya
levantado el hombre, y figura constante de la enemistad del orgullo del hombre
en su oposición a Jerusalén como ciudad de Dios.
24.14-16 Última alabanza y actual privación
Un breve cántico de triunfo del
resto fiel. El profeta oye el canto que elevarán los justos de Israel, cuando,
ya redimidos y seguros en su tierra, contemplan la gloria del Señor.
24.17-23 Juicio cósmico
El Día del Señor. Se trata de
potencias espirituales que siguieron a Satanás en su rebeldía, y cuyas
jerarquías, situadas en “lugares celestiales”, se nombran en Ef. 6.12. Su
derrota se describe en Apoc. 12.7-9.
25.1-12 LA GRAN LIBERACIÓN
25.1-5 El fin de la tiranía. Un cántico de alabanza.
4 Porque
fuiste fortaleza al pobre, fortaleza al menesteroso en su aflicción, refugio
contra el turbión, sombra contra el calor; porque el ímpetu de los violentos es
como turbión contra el muro.
25.6-8 La finalización de la oscuridad y la muerte. El
triunfo final
1.
El banquete del Señor “en
este monte” (Sion)
2.
Dios deshace la cobertura o
velo que impedía que los pueblos se diesen cuenta de la realidad de la esfera
espiritual detrás de la engañosa sombra de lo material y lo temporal. Ahora él
mismo se revela en gloria y “todo ojo le verá”
3.
El dolor humano y la muerte
serán vencidos.
Esta sublime promesa se recoge y se
elabora en Apoc. 21.4 como característica
del estado eterno. A veces la visión profética pasa más allá aún del
milenio, para alcanzar la nueva tierra y los nuevos cielos.
25.9-12 El final del orgullo. Alabanzas del residuo redimido.
El resto contempla la victoria ya
consumada, especialmente en relación con Moab, enemigo milenario de Israel.
Podría representar los estados árabes de hoy.
26.1-27.1 TRIUNFO DESPUÉS DE AFANES
26.1-6 La sufrida ciudad.
El tercer cántico del resto. Celebra
la seguridad de Sión y la paz del pueblo que confía solamente en Él.
26.7.18 La larga noche de espera.
Los redimidos recuerdan el duro
camino andado. Agradecen las lecciones de paciencia y de fe que han aprendido,
a la vez que lamentan la ineficacia del testimonio nacional de Israel en el
mundo.
18 Estábamos
encinta, nos retorcíamos en los dolores,
dimos a luz, al parecer, sólo viento.
No logramos liberación para la tierra,
ni nacieron[k] habitantes del mundo.
dimos a luz, al parecer, sólo viento.
No logramos liberación para la tierra,
ni nacieron[k] habitantes del mundo.
26.19-27.1 Resurrección y juicio final
La contestación del Señor. Dios
contesta al gemido de su pueblo.
Invita al resto a que se esconda “un
poquito” durante el día de la ira, ya que Él ha de intervenir muy pronto en los
asuntos del mundo como Juez Justo,
20 Ven, pueblo
mío, entra en tus aposentos
y cierra tras ti tus puertas;
escóndete por corto tiempo[p]
hasta que pase la indignación.
21 Porque he aquí, el Señor va a salir de su lugar
para castigar[q] la iniquidad de los habitantes de la tierra[r],
y la tierra pondrá de manifiesto su sangre derramada
y no ocultará más a sus asesinados.
y cierra tras ti tus puertas;
escóndete por corto tiempo[p]
hasta que pase la indignación.
21 Porque he aquí, el Señor va a salir de su lugar
para castigar[q] la iniquidad de los habitantes de la tierra[r],
y la tierra pondrá de manifiesto su sangre derramada
y no ocultará más a sus asesinados.
27 Aquel día el Señor
castigará[a]
con su espada feroz, grande y poderosa,
a Leviatán[b], serpiente huidiza,
a Leviatán[c], serpiente tortuosa,
y matará al dragón que vive en el mar.
con su espada feroz, grande y poderosa,
a Leviatán[b], serpiente huidiza,
a Leviatán[c], serpiente tortuosa,
y matará al dragón que vive en el mar.
Puede haber una referencia a las
grandes potencias, enemigas seculares de Israel (especialmente Egipto), pero
detrás de ellas está el diablo, de quien
son símbolos constantes la serpiente y el dragón (Apoc. 20.1)
27.2-13 UN PUEBLO PARA DIOS
27.2-6 La viña fructífera
La canción de la viña. El cántico de
5.1-7 era de admonición, pero está es de consuelo y se dirige al pueblo
redimido. En aquella se anunció la violación de la viña por no haber llevado
más uvas silvestres, pero ahora la viña es de vino.
27.7-11 Esfuerzo fructífero, poder infructuoso
La idolatría desaparecerá de Jacob,
y la “ciudad fortificada”, o sea, Babilonia, será enteramente destruida.
27.12-13 Lo último de la cosecha.
Recogimiento
final de Israel.
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